miércoles, 5 de diciembre de 2012

la calma de los días fríos.

hace cinco años sólo cocinaba hummus.
en realidad.. no sólo. ni únicamente hummus.
pero cada vez que alguien venía a casa
o cada vez que la nevera se quedaba vacía
(muchas veces)
y sólo quedaban garbanzos..
yo hacía hummus.

un día johnny boy me lo dijo:
tú y tu hummus. estoy harto de hummus.

y dejé de hacerlo. hasta hoy.
supongo que porque me recordaba demasiado a aquel año.
hoy ya no sabía igual.
ha perdido todo su carácter especial, supongo.
a vela le ha gustado. sólo mientras lo lamía de mi dedo.
porque cuando le he puesto un poco en su cuenco
(que en realidad es el cuenco de asia. no se me olvida)
ni siquiera lo ha probado.
ha perdido todo su carácter especial, supongo.

esta es la calma de los días fríos.
dejarse la chaqueta puesta cuando subes al autobús
o cuando entras a clase.
emocionarte cuando subes al bus o cuando termina la clase.
el dolor en el pecho al respirar fuerte.
reír hasta llorar en los ensayos, y
pensar que estamos haciendo algo que no ha hecho nadie antes.
o, al menos, no de la forma en la que lo estamos haciendo nosotros.
errar. de la forma más absurda y necesaria. errar.
y sentir que estás siendo imprudente en tu trabajo
como conducir sin el cinturón puesto
con una dirección fija pero soltando el volante.
así de imprudente soy a veces.
pero aprendo. ojalá no se vaya nunca la sensación de recuperar el control.
la sorpresa y la tranquilidad de saber:
ah.. no.. así no. pero ahora sí sé lo que tengo que hacer.
porque somos jóvenes y osados. pecadores. rebeldes ignorantes.
la vida dura un segundo y nada importa demasiado.
no importa que blanca se burle de mí
cuando me pongo mi sudadera de peluche fucsia.
tan calentita y suave que es lo que me hace sobrevivir por las noches.
ni despertarla para decirle:
.- ¿nos vamos a berlín?
.- ¿en serio? ¿cuándo..?
.- no sé.. pronto.
.- es una estupenda idea.
nada importa demasiado. porque estamos en esos días fríos.
en esa calma fría. donde todo - y yo misma- se mueve como si estuviésemos en el fondo del mar.
atados a piedras. respirando colores. con olas en el estómago. y universos blancos pintados en las uñas.





3 comentarios:

  1. la vida dura un segundo, y tu debes comerla a bocaos, se lo debes a todos esos jovenes q no son tan osados como tu. vuela a berlin, rapido! es la ciudad de las ciudades. y guardame una camiseta, quien sabe si el destino estara por fin de nuestro lado.. ;)

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  2. club..! el destino siempre estuvo de nuestro lado.. sólo que creando expectativas (y lesiones).

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  3. la ilusión de tener el control.

    (lindo relato)

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